Stallman es un excelente orador, que durante 90 minutos mantiene al público atento sin ningún tipo de ayuda: nada de transparencias ni otros truquitos por el estilo. Aunque mi opinión respecto al copyright se acerca mucho a la suya, escuchar sus razones me ha enriquecido.
Richard Stallman lleva más de dos décadas luchando por el software libre y durante ese tiempo le ha dedicado muchas horas a razonar sobre ello. Según la FSF el software propietario no es ético, dado que nos priva a los usuarios de:
- La libertad de ejecutar el programa, para cualquier uso.
- La libertad de estudiar como funciona el programa y adaptarlo a nuestras necesidades.
- La libertad de redistribuir copias para poder ayudar a tu vecino.
- La libertad de mejorar el programa y publicar las mejoras al público para que toda la comunidad se beneficie.
Después de mucho pensar sobre el tema, Stallman llegó a la conclusión que estas cuatro libertades no solo son aplicables al software, sino que también lo son a todo lo que se pueda copiar. De esa inspiración salió esta charla.
Dichas libertades eran la norma antes de que existiera la imprenta. Todos podían ejercerlas sobre poemas, novelas, canciones y demás obras en general. Copiar un libro era práctica habitual para los monjes y la única habilidad necesaria era saber leer y escribir. El propósito de tener estas libertades es el beneficio de la comunidad. En esos tiempos copiar era algo accesible a todos y de coste igual para todos.
Al llegar la imprenta las cosas cambiaron. Copiar usando una imprenta requiere conocimientos específicos mucho más complejos que saber leer y escribir, además del coste que representa comprar la imprenta. Pero si la tienes y la sabes usar el coste de 100 copias y de 1 es casi el mismo. A través de la imprenta se establece un oligopólio en el proceso de copia y la posibilidad de una economía de escala. Los pocos editores con acceso a una se hacían de oro mientras que los autores de obras apenas ganaban para sobrevivir, lo cual reducía el incentivo para crear obras. Fue en estas circunstancias que se creó la ley del copyright que da un monopolio temporal al autor de la obra sobre los derechos de copia como incentivo. De esta manera el flujo de cultura a la comunidad continúa.
Evidentemente la ley de copyright es una limitación al derecho de copia que todos tenemos. Pero en aquellos tiempos, ese derecho no nos era de gran valor por el coste de copiar por nosotros mismos. Así que cedieron el derecho a cambio de conseguir mayor cantidad de cultura. También sea dicho, el número de editores era suficientemente pequeño como para que fuera fácil hacer cumplir la ley de copyright.
Pero el día que Xerox inventó la impresora en 1969 todo volvió a cambiar. El ordenador personal e internet hicieron el resto. Con estas tres herramientas cualquier persona puede convertirse en un editor y distribuidor de obras. De repente todos volvimos a utilizar nuestro derecho de copia que habíamos cedido hace cinco siglos. Pero claro, las grandes empresas editoras y distribuidoras, que antes gozaban de un oligopolio, no se iban a quedar de brazos cruzados. Así empezó todo el movimiento antipiratería el cual equipara a un ladrón violento que roba objetos físicos, los cuales sus dueños no podrán volver a utilizar, con cualquier persona que copie algo sin que su autor pierda nada por ello ya que sigue teniendo el original.
Ante lo dicho algunos se preguntan "¿Sin copyright, cómo vamos a incentivar a los autores?" Stallman propone algunas maneras: 1) Impuestos a modo de canon. 2) Modificar la ley de copyright para limitar su duración y los casos para los que es aplicable. 3) Montar un sistema de mecenazgo online a través del cual sea fácil subvencionar a tus artistas preferidos de manera anónima. A mi personalmente me gusta más la tercera y también resultó ser su preferida. En España ya hemos visto que el canon se puede pervertir y ser utilizado por cuatro super estrellas para hacerse todavía más ricos (claro está que Stallman abogaba por una distribución de los impuestos de manera no lineal). La limitación del copyright que promueve sólo permite al autor cobrar por las copias de sus obras durante los 10 años posteriores a su publicación siempre y cuando el que realice la copia gane dinero con ello. Curiosamente la legislación española sigue esa pauta, pero parece que la SGAE quiere cambiarlo. Podría entrar en el tema mucho más profundamente, pero en cambio os remito a un libro de un abogado español que sabe mucho más que yo: "Copia este libro" de David Bravo.
Resulta indignante ver a las editoras utilizar una legislación arcaica que fue hecha contra ellas para atacarnos a nosotros. Si todos tenemos la capacidad de hacer algo que nos beneficia, solo mediante medidas draconianas podrán conseguir que dejemos de hacerlas. Por lo que leo a veces en las noticias ya han empezado. Eso es lo que me hace dudar sobre una simple modificación de la ley, acabarían por encontrar la manera de sortearlas.
Durante la tanda de preguntas hubo de todo. Lo más interesante fue ver lo moralista que es respecto a el uso del software. Según Stallman nadie debería utilizar, desarrollar o comprar software que no fuera libre, ni tampoco debería comprar ningún tipo de obra que tuviera DRM (Digital Restrictions Management) a no ser que fuera capaz de craquearla. Muchos programadores de software propietario pensarán que a través del software libre les sea más difícil ganarse la vida. Pero la comodidad y seguridad nunca han sido argumentos válidos si lo que se pierde es la libertad. Después de su charla me he sentido un poco culpable de tener un Mac ;-p
